2.8.0
· primera versión pública
Lo agéntico
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El registro de agentes es de fiar. Antes se
guardaba como «agente» el primer token de cualquier comando, así
que la base se llenaba de ruido —miles de filas de
stty— y el registro mentía. Ahora solo se anota lo que de verdad es un agente. - Lo agéntico salió de su pestaña. El estado de la flota vive en el armazón de la aplicación, no escondido en una vista que había que abrir.
- Avisos del sistema. Cuando un agente termina o te reclama, la aplicación de escritorio te avisa aunque tengas la ventana detrás de otra, o minimizada.
La aplicación de escritorio
- Una sola franja arriba. Las pestañas son la barra de título, como en un editor moderno, en vez de la barra del sistema más la nuestra.
- La ventana recuerda dónde estaba y arranca sin destello blanco.
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Un árbitro para el teclado. Solo un atajo se le
quita a la terminal —
Ctrl+K, para la paleta—; el resto llega íntegro a tu shell.
Seguridad
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Las claves pueden salir del volumen de datos.
Hasta ahora los secretos vivían en el mismo sitio que la base que
protegen. Los cuatro admiten ya la convención
<NOMBRE>_FILE, para montarlos desde fuera. -
Modo estricto. Con
JANO_STRICT_KEYactivo, un arranque sin clave se detiene en vez de generar una nueva —que dejaría ilegible lo que ya estaba cifrado.
🔴 Lo que todavía no está
- No hay aplicación de macOS ni de Windows. Falta firmarlas; sin eso el sistema operativo las rechaza. La vía recomendada entretanto es Docker, que funciona en las tres.
- La aplicación de escritorio de Linux no está firmada. Se distribuye como AppImage.
- El código fuente todavía no es público. Jano es un derivado de Termix bajo Apache 2.0 y la licencia viaja con cada descarga, pero el repositorio propio aún no está abierto.